¡Hola bellezas!
La entrada de hoy va a ser la primera de este tipo que hago, y no por falta de ganas... todo tiene una explicación.
Como toda amante de la belleza, os confieso que me encanta comprarme mil y un potingues para poder ordenar y reordenar una y otra vez mi colección de maquillaje. Seguramente no sea la única a la que le fascina quedarse mirando sus tesoros "de ponerse guapa". Sin embargo, intento que cada compra que hago sea especial; es decir, que los productos que vaya adquiriendo sean únicos en mi colección. No me gusta tener mil sombras negras, prefiero tener una sombra negra y las siguientes sombras que compre que sean otros tonos distintos para tener más variedad.
Es por eso que me cuesta tener dos productos tan parecidos como para considerarlos "clon".
Pero nunca es tarde, o almenos eso dicen, así que ahí va mi primer duelo de clones...





