Dependiendo de la estación del año nos maquillamos de una forma u otra.
Por lo general, en verano nos apetece maquillarnos con bases más ligeras, sólo con un poco de polvos o incluso ir sin ningún tipo de base.
No obstante, si salimos a algún sitio o para las que no les agobie la sensación de la base en verano por el calor, etc, y se maquillan, seguramente usen una base más oscura que en invierno.
Al tomar el sol y broncearnos es normal que necesitemos un tono más oscuro.
En invierno, no nos importa llevar bases más cubrientes. El frío hace que nos veamos con peor cara y nos maquillemos algo más para mejorar nuestro aspecto.
Las que somos profesionales del maquillaje o las que lo tienen como hobby desde hace mucho tiempo, es normal que tengamos unas bases para el verano y otras para el invierno.
Pero ¿qué pasa si solo tenemos una sola base para todo el año?
La base comprada en verano probablemente se nos quede oscura en invierno; la base comprada en invierno probablemente nos quede clara en verano.